Fantasma

Hoy he caído en la cuenta de que soy una especie de mujer fantasma. He desaparecido más de lo que he vivido realmente, y las veces que he vivido me he metido a fondo, he hecho de mí cientos de veces un despojo de errores, de locura, de arranques de pasión. No diré que no ha valido la pena, pues sería hipócrita. Sí que la ha valido, y ¡de qué manera!. Sólo que a veces me cuestiono qué hubiese pasado sí… Si hubiese perdonado en lugar de desaparecer. Hoy quizás estaría muerta en manos de mi ex. Hoy quizás estaría … Continúa leyendo Fantasma

Cada tanto

Cada tanto me gusta desaparecer. Ver las cosas de lejos. Ver el mundo y sentirme invisible, al margen de todo. Me agrada esa sensación. Me he vuelto adicta. Es lo más parecido a irme del mundo por un rato y no ser nadie. No sentirme responsable, ni culpable, ni presionada, ni comprometida. Nada. Sentirme libre de sentimientos, de ataduras, de pensamientos, de estereotipos, de prejuicios. De conspiraciones y miradas que siempre piden algo más. Continúa leyendo Cada tanto

Esta soy yo

Esta soy yo; Cuando tenía 10 se separaron mis padres. Cuando tenía 11 tuve relaciones por primera vez, con mi prima. A los 14 tuve relaciones por segunda vez, con un hombre. A los 15 mi primer porro, mi primer borrachera y mis noches de calle. A los 16 mi hermano entró a la cárcel. A los 16 me diagnostican depresión, me medican. Me pongo de novia con una mujer. Me auto lesiono. Consumo cocaína. A los 17 me enamoré. A los 19 me pegó, me separo. A los 20 conozco a mi nuevo amor. Vivimos juntos. A los 22 … Continúa leyendo Esta soy yo

Sueño con despertar Sí Despertar en algún momento y descubrir que todo ha sido un sueño. O más bien una pesadilla. Despertar sabiendo que todo está bien, que no hay que preocuparse. Imposible. Nacimos pobres. Hay que levantarse Trabajar No tener plata Y seguir trabajando Hasta morir. Continúa leyendo

Pastillas para no soñar

Había silencio en el barrio. Las ausencias se notaban cada vez más y mi cigarro empezaba a apagarse. Entré a la casa con menos rapidez que esperanza y decidida a suicidarme, desistí. En la televisión parloteaban unas cucarachas mediáticas que hacían mi vida un poco más miserable con sus estereotipos. Por si no era suficiente, tenía a dos o tres bichos que no conocía saliendo de un aparato diciéndome cómo tenía que ser. Me preguntaba si en algún momento, ellos dejaban de ser. Como yo lo hacía siempre que llegaba a casa y me hundía en el sillón. En ese … Continúa leyendo Pastillas para no soñar

El Pibe

-Qué ganas de hacer un escabio- dijo él. De fondo sonaba La Base y las ganas de romperse reinaron. Las penas y las alegrías las ahogaban en un poco de alcohol, mientras bailaban y celebraban las ganas de vivir. Parecería insólito, paradigmático y hasta patético. Allí en esa casa la tristeza no tenía cabida, no había quién les achacara. De pronto, sonó el teléfono. -Tenés que matarlo- le dijo. Y El Pibe no lo dudó un segundo. Salió encaminado al lugar donde le proveerían del armamento, los proyectiles y la dirección. Una vez allí, El Pelado, como se lo conocía … Continúa leyendo El Pibe

Confesiones

Tenía nueve años cuando un hombre me tocó por primera vez. Yo jugaba a la “mancha” y él, un tipo más grande, como de unos veinte, corría tras de mí simulando jugar. Aquella era una casa grande con muchas habitaciones y perdimos a los demás niños en alguna de ellas. En cierto momento del juego, quedé sola con él en una de las habitaciones. Me tomó por detrás, y al grito de “te atrapé” , me lanzó encima de una cama que allí había. Sentí sus partes en mi trasero. Él se restregaba en mí, mientras seguía diciendo “te atrapé, … Continúa leyendo Confesiones