Ardiente

Estaba enloqueciendo ese día. Por dentro, por fuera, yo era todo fuego. Estaba ardiendo un poco de pasión y un poco más, de bronca. Hasta ese día me las había arreglado para que todo saliera siempre como quería, de una manera u otra, con algún que otro obstáculo, pero siempre, siempre lo lograba. Esta vez no estaba pasando y ya comenzaba a desesperarme. Mi imaginación ya no daba abasto. Necesitaba algo más, algo palpable, algo biótico, algo material, algo lindo que recordar que no fuera invento de mi imaginación o una exageración decorada con probabilidades de algo que fue ínfimo … Continúa leyendo Ardiente

Mujer anónima

Los pensamientos empezaron a rodar en mi cabeza cual trompo. Comencé a agobiarme, sin razón aparente o quizás, tenía muchísimas razones pero no quería asumirlas para no entrar en una crisis de ansiedad. Recordé cuando tenía ocho y un amigo de la familia que ya era más grande, se excusó en jugar a “la atrapada” y se tiró encima de mí con la intención de hacerme sentir su miembro. Yo tenía ocho, el tenía dieciocho. Recordé cuando crecí y me empezaron a gustar los chicos, recordé cuando todos gustaban de las demás chicas, pero nunca de mí. Recordé sentir como … Continúa leyendo Mujer anónima

La lucha es para los chetos

Una canción que me encanta dice “qué saben las tripas de puños cerrados” y no hay nada más acertado que eso. Cómo pretendés que la piba que tiene 5 hijos que a penas si logra mantener, esté politizada y sepa de todas las causas justas o injustas que mueven a la gente? Cómo pretendés que sea vegetariana si a penas come todos los días? Cómo pretendés que defienda al género si le enseñaron a que los hombres siempre tienen razón? Más que empatía eso me parece totalmente egoísta. La lucha termina siendo para los chetos. Para el que tiene el … Continúa leyendo La lucha es para los chetos

Mariposa

Fui llevada por una inmensa pasión. Él se posó en mí como una mariposa en una flor. Y así estaba yo, como una flor, pero marchita. Caló hondo en todas mis vulnerabilidades y todas mis debilidades y yo, tonta, me dejé. Él era esa mariposa que sólo vive veinticuatro horas y así tal cual fue lo nuestro. Espontáneo y esporádico. Rápido, fugaz y excitante. Guardo en mis bragas la humedad y en mi piel la sensación inventada de tenerle. Continúa leyendo Mariposa

Ellos

A ellos no los agobia fin de mes. Viven sin calendarios, sin fechas, sin días, sin ataduras. No esperan el fin de semana para sentirse vivos, para ellos puede ser domingo todo el año. No están ahorcados por las cuentas ni peleados con su jefe porque no tienen, no le ponen nombre a nada, o más bien le cambian el nombre a todo. Son bichos sin moral, sin resentimiento y sin remordimiento. Ellos son libres porque no se aferran. No quedan atrapados en ninguna red. Ellos son el principio y el final de todo, son mi envidia y tu prejuicio. … Continúa leyendo Ellos

Diario de una agorafóbica.

Día 1 Hoy salí y no fue tan mal. El aire me quita los miedos. Con Pablo fuimos a los humedales, vimos verde y vimos agua. A veces el agua en grandes cantidades me da miedo y ansiedad, porque la inmensidad y el infinito me estresan. No ver el comienzo y el final, me confunde. Pero hoy no pasó. Me sentí bien, tranquila, escuchando el canto de los pájaros. No tuve que tomar la medicación y eso estuvo bien. En esos momentos pienso que debería intentar salir más. Después recuerdo todo lo feo que conlleva salir y me acomodo de … Continúa leyendo Diario de una agorafóbica.