No hay tiempo

Uno de los grandes temas de la humanidad siempre fue y es el tiempo. Histórico, social, el tiempo del reloj, el tiempo de vida, etc. Dicen que “siempre hay tiempo” (para el amor, para estudiar, para viajar, etc) y en realidad suelo concordar con esa afirmación. Pero le agregaría un -casi- siempre hay tiempo. Hoy me encuentro con que soy mamá y el tiempo para mí se me va entre los dedos. Literalmente no tengo espacio ni para llorar. Porque cuando mi hija me deja ‘tiempo’, tengo que hacer otras cosas en la lista de prioridades. Limpiar, cocinar, lavar, etc. … Continúa leyendo No hay tiempo

Ser nuevo

¡Hola a todos mis lectores! Sé que son pocos pero buenos y por eso quiero contarles el por qué de mi ausencia por aquí. ¡He sido mamá! Sí, hoy hacen 28 días que nació mi bebé y que nací yo como mamá. Me encuentro transitando esta nueva etapa que llaman ~puerperio~ y se siente extraño. Estoy más feliz que nunca y también más triste llorona y sensible. Si ya antes me sentía incomprendida y sola, ahora más. Realmente la maternidad te atraviesa de par en par, te destruye y te vuelve a construir de un sopetón y a penas te … Continúa leyendo Ser nuevo

La tribu

 —¡Por acá, ven! ¡Vamos! que nos van a descubrir— así interpretaba Julieta los gestos que le hacían las muchachas de aquella tribu. Entre la vegetación espesa de la montaña, en fila y corriendo para que no las descubran, iban un puñado de ocho mujeres africanas de la tribu de Khebab. Julieta y su compañera Julia, iban tras de ellas sigilosamente mientras sus tacos se enterraban en el barro y sus ropas de diseñador se ensuciaban para ya nunca volver a ser las mismas. Se dirigían hacia una cabaña abandonada en el medio de la montaña que había pertenecido a una … Continúa leyendo La tribu

Amor pasajero

En una noche de primavera calurosa por de más y pensando en mi desgraciada existencia, decidía dejarlo todo e irme a recorrer el mundo. Y por todo me refiero a mi pareja y por el mundo me refiero  a todos los bares de mala muerte que encontré en la capital. En uno de esos bares a lo lejos visualicé una figura masculina de no más de un metro cincuenta de altura, con barba, camisa a cuadros y cara de mellevoelmundopuesto pero en realidad soy muy tímido. Me acerqué  porque claro vaticiné que el susodicho no procedería. Vi que tomaba cerveza … Continúa leyendo Amor pasajero

El Pibe

-Qué ganas de hacer un escabio- dijo él. De fondo sonaba La Base y las ganas de romperse reinaron. Las penas y las alegrías las ahogaban en un poco de alcohol, mientras bailaban y celebraban las ganas de vivir. Parecería insólito, paradigmático y hasta patético. Allí en esa casa la tristeza no tenía cabida, no había quién les achacara. De pronto, sonó el teléfono.-Tenés que matarlo- le dijo. Y El Pibe no lo dudó un segundo. Salió encaminado al lugar donde le proveerían del armamento, los proyectiles y la dirección. Una vez allí, El Pelado, como se lo conocía en … Continúa leyendo El Pibe

Elisa

Eran las dos de la madrugada. De fondo sonaba Pibes Chorros y la noche estaba calurosa. El lugar era un tanto oscuro y lúgubre, iluminado por un único foco que colgaba de un alambre. Había allí un banco de cemento, revestido de blancas baldosas en asiento y respaldo. A su vez, el respaldo funcionaba como asiento, era una especie de grada incómoda e improvisada. Había un patio pequeño y varios árboles, entre ellos dos paraísos y un limonero. Seguido a esto empezaba la calle. Allí estaban ellos. Eran siete con Elisa. La música sonaba constantemente, salía del Sony Ericsson de uno … Continúa leyendo Elisa

¿Te has sentido así alguna vez?

Hoy me siento inferior. Frustrada, vencida, invalidada. Siento que lo que siento ya no tiene sentido y que mi alrededor no hace más que minimizar mis emociones, aunque no me digan nada. Siento que el mundo conspira contra mí para dejarme abatida en un rincón, contra las cuerdas, y que todo el mundo afuera triunfe pero sin mí. Hoy no sé si son las hormonas, si es el tiempo, si es la frustración o el bloqueo creativo que me hace querer desaparecer. Pienso en cualquier cosa y lloro, me siento insuficiente. A veces quisiera tener una amiga para abrazar, luego … Continúa leyendo ¿Te has sentido así alguna vez?

Vivir con ganas de morir

A veces realmente tengo ganas de morir. Por más que muchas veces se diga “me quiero morir” como metáfora o en sentido figurado para expresar frustración, yo realmente me quiero morir a veces. Vivir implica responsabilidades, vínculos, vicios, interacción social. Vivir implica cumplir con ciertos patrones, ciertas expectativas, cosas que la gente espera de nosotros. Vivir implica ir siempre buscando la felicidad y por lo tanto implica frustraciones constantes y culpa. Vivir implica trabajar, dormir, comer, soñar y yo estoy cansada. De noche ya no sé qué comer, se me fueron las ganas de cocinar y de jugar con mis … Continúa leyendo Vivir con ganas de morir

Ardiente

Estaba enloqueciendo ese día. Por dentro, por fuera, yo era todo fuego. Estaba ardiendo un poco de pasión y un poco más, de bronca. Hasta ese día me las había arreglado para que todo saliera siempre como quería, de una manera u otra, con algún que otro obstáculo, pero siempre, siempre lo lograba. Esta vez no estaba pasando y ya comenzaba a desesperarme. Mi imaginación ya no daba abasto. Necesitaba algo más, algo palpable, algo biótico, algo material, algo lindo que recordar que no fuera invento de mi imaginación o una exageración decorada con probabilidades de algo que fue ínfimo … Continúa leyendo Ardiente

Mujer anónima

Los pensamientos empezaron a rodar en mi cabeza cual trompo. Comencé a agobiarme, sin razón aparente o quizás, tenía muchísimas razones pero no quería asumirlas para no entrar en una crisis de ansiedad. Recordé cuando tenía ocho y un amigo de la familia que ya era más grande, se excusó en jugar a “la atrapada” y se tiró encima de mí con la intención de hacerme sentir su miembro. Yo tenía ocho, el tenía dieciocho. Recordé cuando crecí y me empezaron a gustar los chicos, recordé cuando todos gustaban de las demás chicas, pero nunca de mí. Recordé sentir como … Continúa leyendo Mujer anónima